Tres recetas top con vino blanco

En España nos gusta el vino. Tenemos algunos de los mejores caldos del mundo, muy apreciados fuera de las fronteras y prácticamente no hay territorio que no muestre con orgullo los frutos de la cosecha: de los Rioja o los Ribera del Duero a los moscatel malagueños, pasando por los Ribeiro o los Albariño, todas las tierras de España tienen su vino.

No hay buena mesa sin su vino, pero además de acompañar los mejores platos los vinos desempeñan en nuestra gastronomía otro papel fundamental: son el ingrediente imprescindible de multitud de guisos y recetas. Hoy te vamos a mostrar aquí tres riquísimas recetas que se elaboran con vino blanco. Hay muchas más, pero esta es nuestra selección:

Receta mejillones al vino blanco

Preparar unos riquísimos mejillones al vino blanco es muy sencillo. Apenas lleva unos 20 minutos. Al grano:

Para dos personas:

– Un kilo de mejillones frescos.

– Media cebolla morada mediana.

– Un diente de ajo.

– Un vaso de vino blanco.

– Una cucharadita de cilantro picado.

– Un tomate.

– Una cucharada de aceite de oliva.

Antes de nada, limpia bien los mejillones. Esto puede implicar que tengas que retirar el biso: son los hilos que permiten al mejillón engancharse al terreno, pero en un plato son un inconveniente importante. Cada mejillón puede tener hasta cien hilos de este tipo. Afortunadamente, retirarlos es una tarea bastante fácil: con la ayuda de un cuchillo, tira de esos hilos hasta arrancarlos.

Después, podremos pasar a las tareas más “culinarias”. Prepara los dientes de ajo pelándolos, y pica la cebolla y el tomate, lo más fino de lo que seas capaz. En una olla de tamaño lo suficientemente grande (ten en cuenta que la concha de los mejillones abulta mucho), sofríe en aceite la cebolla y el tomate, el diente de ajo, y añade el vaso de vino blanco. Echa también sal a tu gusto.

Cuando empiece a hervir, vierte los mejillones y el cilantro, y deja que cueza con la olla tapada. No te preocupes si parece que hay poco caldo: los mejillones se hacen con el simple vapor. Eso sí, déjalos entre cinco y diez minutos y espera a que todos estén abiertos. Si alguno no se abre, tendrás que desecharlo.

¡Y nada más! Preparar unos suculentos mejillones es tan simple como esto. Para acompañarlos, ¿qué mejor que una refrescante copita de vino blanco?

Risotto de setas al vino blanco

Los arroces es otro básico de nuestra gastronomía que se puede preparar en multitud de variantes, entre ellas varias con vino blanco. En esta ocasión hemos elegido una receta mediterránea, pero no estrictamente española. El risotto es un plato típico italiano, fundamentalmente de su zona norte (Piamonte, Lombardía, Veneto), que se diferencia de otros arroces en la cremosidad que le aporta el queso parmesano.

El risotto suele incluir entre sus ingredientes alguna carne o pescado, verduras y setas. Es un plato que se presta muy bien a incorporar ingredientes variados, así que puedes improvisar. En el caso de la receta que te proponemos hoy, asegúrate de disponer de los siguientes ingredientes:

– Una cebolla morada.

– Dos cucharadas de aceite de oliva.

– Una taza de arroz (los italianos suelen usar para preparar el risotto el arroz arbóreo o el carnaroli).

– Vaso y medio de vino blanco.

– Pimienta negra.

– Medio litro de caldo de verduras.

– 50 gramos de mantequilla.

– 50 gramos de hongos secos (si no tienes, puedes optar por la variante de los champiñones: son menos sabrosos, pero aún así quedará un plato rico).

– 50 gramos de queso parmesano rallado.

Antes de nada, hidrata los hongos en el vino. Pica la cebolla y sofríe en una sartén. Después, añade el arroz a la sartén hasta que empiecen a dorar. Añade entonces la taza de vino, sazona con sal y pimienta, y remueve brevemente para asegurarte de que el arroz queda cubierto. Después, añade el caldo de verdura poco a poco, a medida que la sartén se vaya quedando sin líquido. Cuando observes que el arroz está cerca de llegar a su punto, añade los hongos. Por último, añade la mantequilla y el queso, que le darán el toque cremoso tan característico.

Pollo en salsa

El pollo es una carne muy frecuente en las casas españolas, en las que ha ido aumentando su presencia en los últimos años. Es una carne blanca, menos grasa, ideal para niños y fácil de cocinar, por la gran versatilidad que ofrece.

Algunas de sus recetas incluyen el vino blanco, que añade aromas y una cierta acidez al guiso. Es el caso de la siguiente receta de pollo en salsa, para la que necesitaremos estos ingredientes:

– 500 gramos de pechuga de pollo.

– Tres cucharadas de harina.

– Sal y pimienta al gusto.

– Un vaso de vino blanco.

– Una cucharada de cilantro.

– Medio vaso de caldo de pollo.

– Una cucharada de zumo de limón.

– Cuatro cucharadas de aceite de oliva.

– Una cebolla mediana.

– Dos dientes de ajo.

La preparación es muy simple. Corta la pechuga de pollo en dados medianos, añádeles sal y pimienta y pásalos por harina, antes de rehogarlos en la sartén. Corta la cebolla y agrégala cuando el pollo ya esté dorado, y deja que se poche. Después añade el ajo bien picadito. Añade el vino blanco y el zumo de limón, y déjalo a fuego medio. A mitad de cocción incorpora el caldo de pollo y deja que se reduzca la salsa, que espesará por efecto de la harina. Por último, añade el cilantro picado y sirve. ¡Prepara el pan, porque la salsa hará que quieras mojar sin parar!